Para las próximas elecciones municipales de Hidalgo (que se celebrarán el 6 de junio de 2027), el PRI y el PAN adoptaron estrategias individuales y diferenciadas para reestructurarse y recuperar terreno político frente a Morena.
Las perspectivas y planes de ambos institutos políticos se pueden explicar de la siguiente manera:
Partido Acción Nacional (PAN).
La dirigencia estatal del PAN, encabezada por Marcela Isidro García, confirmó recientemente, que el partido mantendrá cerrada la posibilidad de establecer alianzas o coaliciones con otras fuerzas políticas.
La instrucción del Comité Ejecutivo Nacional es competir de forma individual y para tal fin construyen una estrategia territorial y ciudadana.
El enfoque del blanquiazul está centrado en fortalecer su propia estructura interna y privilegiar el trabajo territorial. Reconocen apertura para postular y ciudadanizar sus candidaturas integrando perfiles externos de la sociedad civil.
En el plano legal, el PAN Hidalgo interpuso un recurso de apelación contra las reglas inclusivas de postulación aprobadas por el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH). El partido argumenta que el Congreso local omitió realizar una consulta adecuada a las comunidades indígenas y a personas con discapacidad antes de emitir los lineamientos.
El PAN enfrenta una estructura compacta en la entidad, registrando un padrón de apenas 3 mil 886 afiliados oficiales en el estado.
Partido Revolucionario Institucional (PRI)
La estrategia del PRI consiste en postular candidaturas propias en los 84 municipios de Hidalgo.
Su meta explícita es recuperar la presencia y el terreno político perdido en las regiones clave de la entidad.
Bajo la dirigencia estatal de Marco Antonio Mendoza Bustamante, el PRI trabajó de forma simultánea en la renovación integral de sus comités municipales y dirigencias seccionales
Hacia el cierre del 2026, el partido reporta estar a punto de concluir este proceso organizativo para llegar con estructuras totalmente renovadas al arranque oficial del periodo electoral.
A pesar del reacomodo político en Hidalgo, el PRI conserva la segunda militancia más grande del estado con un padrón de poco más de 109 mil 000 afiliados, situándose por detrás de Morena pero muy por encima de otras fuerzas opositoras.
Ambos partidos se preparan de forma autónoma para una contienda intermedia caracterizada por elecciones concurrentes (ayuntamientos, diputaciones locales y federales).
Esto proyecta elevar el interés y situar la participación ciudadana estimada en un rango de entre el 62 y el 66 por ciento.