La teoría de que la secretaria de Salud, Vanesa Escalante Arroyo, podría ser la candidata de Morena a la gubernatura de Hidalgo se mantiene principalmente como una narrativa de análisis político y rumor mediático, aunque con un creciente posicionamiento e imagen pública dentro de la estructura local.
Para explicar el estatus actual de esta posibilidad, consideramos algunos factores políticos que podrían ayudar a construir un planteamiento más claro.
Entre estos factores de análisis puede revisarse un perfil en ascenso; La actual secretaria se posicionó en la opinión pública luego de dejar su curul en el Congreso local de Hidalgo y asumir la titularidad de la Secretaría de Salud (SSH) en abril del 2024, su imagen ganó notoriedad por su constante presencia en las Rutas de la Transformación junto al gobernador Julio Menchaca Salazar.
Los expertos opinólogos aseguran que empresarios muy importantes y secretarios del gabinete depositaron en Escalante Arroyo, sus inversiones junto con sus esperanzas hacia el 2028, algo que puede ser constatado en la enorme cantidad de recursos aplicados a las itinerantes Jornadas Médicas.
Regularmente, son los mismos medios locales en Hidalgo quienes destacan la gestión en salud y su activismo de territorio, además, sus columnistas posicionan progresivamente a la secretaria en el imaginario de la militancia morenista como una figura competitiva y disruptiva.
El periodo gubernamental actual en Hidalgo concluye en 2028, por lo que la carrera por la sucesión estatal se encuentra todavía en una etapa muy temprana de posicionamiento y medición de cuadros, sin olvidar el peso que representa la opinión del gobernador Menchaca en su calidad de jefe político en la entidad.
¿Presencia real o imagen prefabricada?
Hasta hoy, la secretaria de salud no manifestó ningún interés por acceder a un cargo de elección popular, hacia el futuro. Recordar que el año próximo habrá elecciones para renovar el Congreso Federal y local junto con 84 ayuntamientos.
Obviamente, los rumores sobre la sucesión son alimentados por la proyección de su cargo; práctica habitual en la política mexicana, pero con la misma frecuencia, poco certera.
En Hidalgo , como en todo el país, los titulares de secretarías de gran relevancia social (como Gobierno,Educación, Salud o Bienestar), siempre son presentados de forma “natural”por la prensa como posibles aspirantes de cara al relevo institucional.
Al interior de Morena en Hidalgo existen múltiples perfiles del gabinete y del ámbito legislativo que también figuran en las especulaciones de los medios para la sucesión de 2028.
Hasta el momento, el partido no ha formalizado ni adelantado procesos de selección internos, el dirigente Marco Rico, se esforzó mucho por no tener peso dentro del organismo, con tanto éxito, que todos los simpatizantes y militantes hidalguenses saben que él, solo tiene la responsabilidad del pago puntual de las boletas de agua, energía eléctrica e impuesto predial en el edificio sede. Las decisiones trascendentales para el movimiento se toman en otros sitios.
Prueba de ello: los rumores sobre el posicionamiento político y social de la secretaría de Salud vienen del segundo piso en Palacio de Gobierno y de un edificio muy moderno ubicado en la zona plateada, todos lo sabemos.